Mateo 11: 28-30
Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar .
29 Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que Yo soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas.
30 Porque Mi yugo es fácily Mi carga ligera. (NBLA)

¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Mt. 16:13. ¿Cuál es la opinión de ustedes sobre el Cristo? Mt. 22:42. Es interesante que Jesús haga estas preguntas a Sus discípulos. No las hace porque necesite conocer la opinión de los demás ni porque busque afirmación acerca de Su identidad. Él sabe perfectamente quién es. Más bien, Su propósito es revelar si Sus discípulos han recibido, por la gracia de Dios, la capacidad de comprender verdaderamente quién es Él.
La misma pregunta sigue siendo relevante hoy: ¿Quién es Cristo para ti? La respuesta a esa pregunta determina tu relación con Él. Si conoces verdaderamente a Cristo, entiendes que en Él lo tienes todo. Disfrutas estar cerca de Él, buscas oportunidades para ser ministrado por Él, encuentras descanso seguro en Sus manos, te dispones a ser enseñado por Él y anhelas que el resultado de caminar con Él sea llegar a parecerte cada vez más a Él y que otros lo conozcan.
A lo largo del Evangelio según Mateo contemplamos a un Cristo profundamente personal, cercano y compasivo. Ese es el Cristo que deseo que veamos este domingo. Mi oración es que, al terminar nuestro tiempo juntos, cada uno de nosotros desee acercarse a Jesús. Cuando hablo de acercarnos a Jesús, no quiero que imagines a un Cristo lejano, distante o indiferente.
Tampoco quiero que lo veas como si estuviera al otro lado de una calle llena de tráfico, esperando que de alguna manera logres llegar hasta Él. Mucho menos pienses que existe en ti la capacidad de subir una escalera espiritual para alcanzar Su presencia por tus propios méritos.Todo lo contrario. El Evangelio nos presenta a un Cristo que se acerca a nosotros. Él nos llama hacia Sí, nos sostiene en Sus manos, asegura nuestra salvación y nos concede acceso permanente al trono de la gracia.
Por eso, acercarnos a Jesús consiste en una búsqueda continua e intencional por conocer, disfrutar y responder a la cercanía que Él ya nos ha mostrado. Cuanto más contemplamos quién es Cristo, más lo apreciamos, más lo amamos, más lo conocemos, más lo atesoramos y más somos transformados a Su imagen. Y mientras más ocurre esto, mayor será nuestro gozo al vivir cerca de Él.

Deja un Comentario