2026-08-24

Tres maneras de Huir de la Sabiduría

Tres maneras de Huir de la Sabiduría

Proverbios 26:1-28

1 Como nieve en el verano y como lluvia en la siega, así la honra no es apropiada para el necio.
Como el gorrión en su vagar y la golondrina en su vuelo, así la maldición no viene sin causa.
El látigo es para el caballo, la brida para el asno, y la vara para la espalda de los necios.
No respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él.
Responde al necio según su necedad se merece, para que no sea sabio ante sus propios ojos.
Se corta los pies y bebe violencia el que envía recado por mano de un necio.
Como las piernas que penden del lisiado, así es el proverbio en boca de los necios.
Como el que ata la piedra a la honda, así es el que da honor al necio.
Como espina que se clava en la mano de un borracho, así es el proverbio en boca de los necios.
10 Como arquero que a todos hiere, así es el que toma a sueldo al necio o a los que pasan.
11 Como perro que vuelve a su vómito es el necio que repite su necedad.
12 ¿Has visto a un hombre que se tiene por sabio? Más esperanza hay para el necio que para él.
13 El perezoso dice: «Hay un león en el camino; hay un león en medio de la plaza».
14 Como la puerta gira sobre sus goznes, así da vueltas el perezoso en su cama.
15 El perezoso mete la mano en el plato, pero se fatiga de llevársela a la boca.
16 El perezoso es más sabio ante sus propios ojos que siete que den una respuesta discreta.
17 Como el que toma un perro por las orejas, así es el que pasa y se entremete en pleito que no es suyo.
18 Como el enloquecido que lanza teas encendidas, flechas y muerte,
19 Así es el hombre que engaña a su prójimo, y dice: «¿Acaso no estaba yo bromeando?».
20 Por falta de leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso, se calma la discusión.
21 Como carbón para las brasas y leña para el fuego, así es el hombre rencilloso para encender pleitos.
22 Las palabras del chismoso son como bocados deliciosos, y penetran hasta el fondo de las entrañas.
23 Como vasija de barro revestida de escoria de plata, así son los labios ardientes y el corazón perverso.
24 El que odia, disimula con sus labios, pero en su corazón acumula engaño.
25 Cuando su voz sea agradable, no lo creas, pues hay siete abominaciones en su corazón.
26 Aunque su odio se cubra con engaño, su perversidad será descubierta en la asamblea.
27 El que cava un hoyo caerá en él, y el que hace rodar una piedra, sobre él volverá.
28 La lengua mentirosa odia a los que oprime, y la boca lisonjera causa ruina.
 (NBLA)

GALERÍA

 

I.- EL RETRATO DEL NECIO (26:1–12)

 1.A.- El honor que no le corresponde  (vv. 1–3)

1 Como nieve en el verano y como lluvia en la siega,
Así la honra no es apropiada para el necio.
Como el gorrión en su vagar y la golondrina en su vuelo,
Así la maldición no viene sin causa.
El látigo es para el caballo, la brida para el asno,
Y la vara para la espalda de los necios.

 

1.B.- La paradoja de responder al necio  (vv. 4–5)

No respondas al necio de acuerdo con su necedad,
Para que no seas tú también como él.
Responde al necio según su necedad se merece,
Para que no sea sabio ante sus propios ojos.

 

Marcos 15:3–5

Y los principales sacerdotes lo acusaban de muchas cosas. De nuevo Pilato le preguntó: «¿No respondes nada? Mira de cuántas cosas te acusan». Pero Jesús no respondió nada más; de modo que Pilato estaba asombrado.

 

Mateo 22:15–22

15 Entonces los fariseos se fueron y deliberaron entre sí cómo atrapar a Jesús en alguna palabra que Él dijera. 16 Y los fariseos enviaron* algunos de sus discípulos junto con los partidarios de Herodes, diciendo: «Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con verdad, y no buscas el favor de nadie, porque eres imparcial. 17 Dinos, pues, cuál es Tu opinión: ¿Está permitido pagar impuesto a César, o no?».

18 Pero Jesús, conociendo su malicia, dijo: «¿Por qué me ponen a prueba, hipócritas? 19 Traigan la moneda que se usa para pagar ese impuesto». Y le trajeron un denario. 20 Y Él les preguntó*: «¿De quién es esta imagen y esta inscripción?». 21 Ellos le dijeron*: «De César». Entonces Él les dijo*: «Pues den a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios». 22 Al oír esto, se maravillaron; lo dejaron y se fueron.

 

1.C.- El necio que repite su necedad  (vv. 11–12)

11 Como perro que vuelve a su vómito. Es el necio que repite su necedad.
12 ¿Has visto a un hombre que se tiene por sabio?
Más esperanza hay para el necio que para él.

 

II.- EL RETRATO DEL PEREZOSO (26:13–16)

2.A. El león en la calle  (v. 13)

El perezoso dice: «Hay un león en el camino; Hay un león en medio de la plaza».

 

2.B. La puerta en sus bisagras  (v. 14)

14 Como la puerta gira sobre sus goznes,
Así da vueltas el perezoso en su cama.

 

Reina Valera Actualizada

14 Como las puertas giran sobre sus bisagras,
así también el perezoso en su cama

 

2.C. La mano en el plato  (v. 15)

15 El perezoso mete la mano en el plato,
Pero se fatiga de llevársela a la boca.

2.D. Más sabio que siete  (v. 16)

16 El perezoso es más sabio ante sus propios ojos
Que siete que den una respuesta discreta.

 

III.- EL RETRATO DEL ENGAÑOSO (26:17–28)

 3.A.- El que agarra el perro por las orejas  (vv. 17–19)

17 Como el que toma un perro por las orejas,
Así es el que pasa y se entremete en pleito que no es suyo.
18 Como el enloquecido que lanza
Teas encendidas, flechas y muerte,
19 Así es el hombre que engaña a su prójimo,
Y dice: «¿Acaso no estaba yo bromeando?».

 

3.B.- El combustible del conflicto  (vv. 20–22)

20 Por falta de leña se apaga el fuego,
Y donde no hay chismoso, se calma la discusión.
21 Como carbón para las brasas y leña para el fuego,
Así es el hombre rencilloso para encender pleitos.
22 Las palabras del chismoso son como bocados deliciosos,
Y penetran hasta el fondo de las entrañas.

 

3.C.- El corazón cubierto de palabras suaves  (vv. 23–28)

23 Como vasija de barro revestida de escoria de plata,
Así son los labios ardientes y el corazón perverso.
24 El que odia, disimula con sus labios,
Pero en su corazón acumula engaño.
25 Cuando su voz sea agradable, no lo creas,
Pues hay siete abominaciones en su corazón.
26 Aunque su odio se cubra con engaño,
Su perversidad será descubierta en la asamblea.
27 El que cava un hoyo caerá en él,
Y el que hace rodar una piedra, sobre él volverá.
28 La lengua mentirosa odia a los que oprime,
Y la boca lisonjera causa ruina.

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